Gases industriales: qué son y para qué sirven

Cuando hablamos de gas pensamos generalmente en esos combustibles domésticos que utilizamos para cocinar o calentarnos. Sin embargo, existen otros tipos de gases que nada tienen que ver con nuestras conocidas fuentes de energía. Se trata de los gases industriales, que se emplean de forma habitual en una amplia gama de procesos.



Helio, hidrógeno, nitrógeno, argón… son algunos de estos gases industriales de los que a menudos oímos hablar. ¿Pero, para qué se utilizan?, ¿quién los suministra? Una de las empresas con mayor experiencia en este sector es el Grupo Linde, presente en España a través de Abelló Linde. La corporación, pionera en la obtención y suministro de gases industriales a nivel mundial, proporciona a sus clientes una amplia gama de gases especiales, que se emplean diariamente en sectores como el comercio, la alimentación, la sanidad, o la investigación científica.
Gases medicinales

La gama de gas industrial de Linde suministra a los profesionales sanitarios los denominados gases medicinales, indispensables en numerosos procedimientos médicos. Este tipo de gases, como el oxígeno o el óxido nitroso, se utilizan en medicina desde hace más de un siglo. Sus principales usos son:

Soporte respiratorio, reanimación y anestesia
Creación de atmósferas artificiales
Terapia hiperbárica (aumento del oxígeno en sangre)
Tratamiento de quemaduras
Incubadoras
Diagnóstico de enfermedades
Laboratorio
Gases con calidad alimentaria

Los principales gases utilizados en la industria alimentaria son el dióxido de carbono, el nitrógeno y el oxígeno. Su campo de aplicaciones va desde el envasado de productos en atmósfera modificada, hasta la oxidación. En los últimos tiempos, se ha puesto muy de moda el nitrógeno líquido en la cocina moderna. Se utiliza como acelerador de los procesos de congelación.

Otro procedimiento habitual en las cocinas de vanguardia es la elaboración de espumas. Para ello se utilizan sifones que incorporan cargas de óxido de nitrógeno (N2O). El dióxido de carbono se emplea para carbonatar bebidas (CO2).
Hielo seco

La nieve carbónica o hielo seco es un sistema muy eficaz para refrigerar alimentos (lácteos, carnes, etc.) y para conservar productos frescos durante el transporte. También son muy útiles durante el procesado de alimentos, ya que evitan que los productos sensibles al calor se estropeen durante su manipulación.

Al margen de sus aplicaciones alimentarias, el hielo seco tiene otros usos. Se utiliza para producir efectos de niebla en fiestas o representaciones y es ideal para la limpieza a presión de motores.
Helio

Este gas incoloro, inodoro y no tóxico ha adquirido connotaciones festivas y divertidas. Se emplea para inflar globos y se suministra en botellas de diferentes tamaños junto a un dispositivo para facilitar el llenado. Este tipo de globos son muy habituales en las fiestas de cumpleaños, inauguraciones, etc. El helio tiene una particularidad: al ser inhalado, provoca curiosos cambios en la voz, lo que da pie a bromas y momentos divertidos.

El helio líquido es la materia más fría en el planeta Tierra, por eso es muy útil en procedimientos y aplicaciones criogénicas. También se utiliza en buceo, corte y soldadura, comprobación de goteras y fabricación de semiconductores.
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