Querer y no poder: el especulador nunca alcanzará la categoría del inversor

Share:
En el mundo financiero, como en todos los ámbitos hay unas reglas. En el fútbol, por ejemplo, en muchas ocasiones se valora más la elaboración de la jugada que el propio gol.



Esto mismo ocurre en el parqué, se valora más al inversor que al especulador, y es que no les podemos tratar como a la misma persona, puesto que juegan en ligas diferentes.

El especulador viene a ser el jugador de regional o tercera división, que busca a toda costa el gol para progresar, sin importarle el cómo conseguirlo. Por lo que desbarajusta los valores reales de bienes, acciones... para conseguir dinero fácil, ya sea en el parqué, en el ámbito inmobiliario...

Sin embargo el inversor, el de verdad, juega en primera división, hace alarde de su juego sobre el parqué y demuestra cómo analizando es posible obtener grandes rentabilidades sin necesidad de hacer "falta", de manera limpia.

El problema, es que a diferencia del fútbol, en el que los jugadores de tercera y los de primera división juegan contra equipos de su categoría, en los mercados financieros se mezclan tanto inversores como especuladores, afectando estos segundos de manera negativa a los primeros, ampliando la dificultad de obtener rentabilidad.

El inversor, tiene valores suplente a la hora de invertir, los famosos valores refugio. Que el especulador no para de inflar hasta que explotan.

Por lo que tanto bajistas como alcistas, grandes profesionales de las finanzas, deben unirse en ocasiones, librar las diferencias y plantarle cara al especulador. Si no lo consiguen, los especuladores hacen que "Esto no lo arregle ni su p*** madre".

No hay comentarios