Como mejorar la imagen de tu marca a través de la decoración de tus oficinas

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Una gran parte de los clientes confían en las marcas por la impresión que tienen de ellas. Esta percepción deriva de varios factores, entre los que se encuentra la imagen corporativa, el logotipo o el equipamiento para la oficina. Al cuidar todos estos aspectos, estaremos creando una imagen de la empresa seria y sofisticada. Esto hará que nuestro público objetivo confíe más en nosotros y, por lo tanto, se incrementen nuestras ventas.
En este artículo nos centraremos en la decoración de una oficina y en los trucos para mejorarla.

oficina


Escoger el mobiliario adecuado

Los muebles que situemos en el espacio deben adaptarse a sus características. Por otro lado, debe existir una cierta coherencia entre los distintos elementos con la finalidad de lograr armonía visual. Esto no significa que todos los muebles deban seguir exactamente el mismo tipo de patrón, sino que se pueden combinar. Lo importante es elegir un estilo y tratar de que todos los elementos vayan en consonancia.
Si lo que queremos es un estilo formal, la uniformidad y los muebles con diseños delicados serán ideales. Sin embargo, si deseamos un estilo informal, podemos fijarnos en decoraciones nórdicas o minimalistas, ya que, además, nos permitirán un gran margen de maniobra.
Algunas tiendas ofrecen mobiliario específico para distintos tipos de oficinas. Una buena idea es acudir a ellas y demandar el consejo de profesionales.

Elegir el color de las paredes

Es imprescindible pensar con detenimiento en el color con el que queremos pintar las paredes de la oficina. La elección dependerá del tipo de actividad que se realiza en ella. Por ejemplo, no tiene los mismos requisitos un espacio en el que la concentración es fundamental para trabajar que una oficina de atención al público. En el primer caso es recomendable evitar la saturación de colores que puedan transmitir intranquilidad o agitación. En cambio, si lo que tenemos es una oficina abierta al público, podremos usar todo tipo de colores.
Así mismo, el blanco es siempre una apuesta segura, ya que transmite claridad y elegancia. Por otro lado, ayuda a aumentar la sensación de iluminación de los espacios.
Una buena idea puede ser también la combinación de distintas tonalidades y estampados. De esta forma, podremos dar rienda suelta a nuestra creatividad y presentarnos de una forma original a nuestro público.

No olvidarse de los detalles

La diferencia entre una buena decoración y una mala son, en gran medida, los pequeños detalles. Es por ello por lo que debemos evitar a toda costa que nuestra oficina quede insípida. Para darle un toque especial a la estancia podemos echar mano de un par de elementos que nunca fallan.
Las plantas son siempre una buena idea, ya que aportan un aire nuevo y fresco a cualquier espacio. Lo ideal es escoger una especie que se ajuste a las características del medio. Así mismo, los cuadros y fotografías son también una apuesta segura. En estos casos es importante elegir concienzudamente el artículo. Para eso, es conveniente que tenga relación o bien con la filosofía de la empresa o con el sector económico en el que desarrolla la actividad.