El economista digital

Cómo tributan los depósitos bancarios extranjeros



Teniendo en cuenta la deprimente situación de los depósitos a plazo ofrecidos por la banca nacional, es posible que se te haya pasado por la cabeza intentar contratar este tipo de productos fuera de España.

No eres el único que ha tenido esa idea. De hecho, está ganando adeptos desde que el Banco de España y el Banco Central Europeo comenzaron a establecer fuertes limitaciones a la retribución que las entidades bancarias pueden ofrecer por las imposiciones a plazo.

No obstante, un aspecto que debes tener en cuenta es cómo tributan los depósitos extranjeros. Al fin y al cabo, dependiendo de la fiscalidad, es posible que las molestias de tramitar su contratación puedan valer la pena o no.

Lo último que quieres es tener que soportar continuos quebraderos de cabeza cuando llegue el momento de hacer la declaración de la renta. Ten en cuenta que cualquier beneficio que puedas obtener con estos depósitos debe declararse.

No te preocupes. A lo largo de este artículo, vamos a explicarte los detalles de la tributación de los depósitos fuera de España y cómo debes proceder para actuar dentro de la legalidad.

Declaración de los rendimientos de depósitos extranjeros

Lo primero que has de tener claro es que los rendimientos obtenidos por estos depósitos son considerados rendimiento del capital y, como tal, deben ser objeto de consignación en la base del ahorro. Para ello, habrás de incluir la cantidad correspondiente en la casilla 023 de la declaración de la renta. En el caso de que realices tu declaración en una comunidad autónoma con régimen fiscal propio, como el País Vasco o Navarra, tendrás que escoger el apartado que corresponda.
Recuerda que los intereses generados sobre el capital depositado, deberán indicarse en su importe bruto, con independencia de que la entidad bancaria extranjera te haya aplicado retenciones o no. Precisamente, ése es el siguiente aspecto que vamos a analizar.

Cómo gestionar las retenciones sobre los rendimientos

En este caso, debemos contemplar 2 escenarios posibles, los cuales dependerán de la existencia o no de un acuerdo entre España y el país de contratación del depósito, y de acuerdo con el cual se haya regulado la doble imposición.

Retenciones aplicadas en un país con convenio regulador de la doble imposición

De existir un convenio que regule la doble imposición sobre los rendimientos del capital, podrás solicitar al banco o entidad extranjero que no te aplique la retención que te correspondería si fueses un ciudadano de dicho país.

En otras ocasiones, es posible que el acuerdo de doble imposición establezca un reparto impositivo, por lo que la entidad te aplicará una retención parcial y la Hacienda española te aplicará un tipo reducido correspondiente a esos casos. En este caso, deberás consignar tu importe en el apartado correspondiente a doble imposición internacional, para evitar confusiones por parte de la Hacienda Tributaria.

Retenciones aplicadas en un país sin convenio regulador de la doble imposición

Si no hubiera un acuerdo internacional entre España y el país donde has contratado el depósito, el banco te aplicará las retenciones correspondientes de acuerdo con la legislación de dichos país.
En el momento en que realices tu declaración de IRPF en España, tendrás que consignar los importes correspondientes a las retenciones que se te han aplicado; para lo cual utilizarás la casilla 528, correspondiente a doble imposición internacional. Al igual que en los casos anteriores, los regímenes tributarios forales pueden tener un apartado análogo para indicar estas cantidades.

Cuál es la deducción por las retenciones aplicadas sobre los depósitos en el extranjero


En lo que se refiere a la deducción de las retenciones en tu declaración de la renta, también existen dos opciones a tener en cuenta.

Por un lado, puedes tienes la posibilidad de deducirte el importe que se te haya retenido en el extranjero, como consecuencia de la aplicación del impuesto equivalente al IRPF o Impuesto sobre la Renta de los No Residentes.

Por otra parte, puedes optar por deducirte aquel importe que resulte de aplicar el tipo medio efectivo de gravamen sobre la base liquidable, la cual ya ha sido objeto de gravamen en el extranjero.

Otros rendimientos del capital generados en el extranjero que también son objeto de tributación


Por último, no debes olvidar que los intereses generados por los depósitos no son el único rendimiento sobre el capital que puedes obtener en el extranjero y que también debe ser objeto de declaración y tributación en el IRPF.

Ése es el caso, por ejemplo, de los dividendos generados por una cartera de valores depositada en un bróker extranjero, así como los rendimientos de fondos de inversión y cuentas remuneradas en bancos fuera de España.


En estos casos, la declaración y la aplicación de deducciones sigue exactamente el mismo patrón que con los intereses generados por los depósitos.


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