El economista digital

Las hipotecas fijas son cada vez más populares

Desde que en el año 2006 comenzaron a medirse los porcentajes de hipotecas a tipo fijo y a tipo variable que se contratan en nuestro país, jamás se había asistido a un crecimiento semejante de las hipotecas a tipo fijo.

El año 2010 supuso el comienzo de una leve pero sostenida alza de estas hipotecas. En el 2015, habían pasado del 4% de cuota de mercado al 8,6%. Sin embargo, el salto más sorprendente ha tenido lugar a lo largo del 2016, donde las hipotecas a interés fijo han rozado el 25% de cuota de mercado.

La popularidad de los préstamos hipotecarios a tipo fijo se ha disparado durante los últimos 12 meses. La cuestión es por qué ha tenido lugar este súbito crecimiento y qué cabe esperar de la situación a partir de ahora.

hipoteca fija


La cultura del miedo y la búsqueda de la estabilidad se ha instalado en buena parte de los clientes

El recuerdo de los miles de desahucios que tuvieron lugar durante los años inmediatamente anteriores y posteriores al estallido de las crisis inmobiliaria y financiera que sacudió a nuestro país está aún muy presente en la mente de los nuevos clientes.

Lo último que los nuevos compradores desean es encontrarse con una situación parecida dentro de 10, 20 ó 30 años, por lo que se muestran mucho más proclives a contratar una hipoteca cuyo interés se mantenga fijo durante todo el periodo de duración del contrato.

La situación no deja de ser paradójica, dado que los intereses de las hipotecas a tipo variable nunca habían sido tan bajos desde hace décadas. No obstante, el miedo y la prudencia hacen que los consumidores aprecien cada vez más la seguridad de una cuota fija.

Por supuesto, los bancos son participes de alentar la desconfianza y el miedo de los clientes.

Desde que la política de reducción de intereses comenzará a desarrollarse por parte del BCE, los gestores comerciales han recibido instrucciones específicas de vender el mayor número posible de préstamos hipotecarios a tipo fijo. Para ello, no dudan en sugerir a los clientes que los tipos de interés van a subir dentro de poco y que lo mejor serían protegerse con una hipoteca a tipo fijo.

Todo apunta, sin embargo, a que el Euribor seguirá deprimido durante varios años, por lo que el hecho de cambiar de hipoteca o contratar una nueva hipoteca a tipo fijo no termina de estar del todo justificado.

Si, por lo menos, los intereses ofrecidos por estas hipotecas fuesen igual de competitivos que los de las hipotecas a tipo variable, valdría la pena pensar en ello. Desgraciadamente, las entidades bancarias han establecido unos intereses fijos que duplican o incluso triplican el de sus equivalentes variables.

Cláusulas suelos descansen en paz

Otro de los aspectos que ha alentado a los bancos a impulsar el crecimiento de las hipotecas a tipo fijo es el hecho de que ya no cuentan con la protección de las cláusulas suelo.

Tras las sucesivas sentencias judiciales anulando este tipo de cláusulas, los bancos han tenido que hacer frente a pérdidas millonarias como consecuencia de la bajada del Euribor, el cual, hoy por hoy, se sitúa en terreno negativo.

Dado que ya no existe un techo a la bajada de dicho tipo de interés, los bancos han decidido trasladar parte de su cartera hipotecaria a los contratos a tipo fijo, los cuales sí les garantizan un rendimiento económico positivo.

Además, como decíamos hace un momento, han optado por una política basada en unos intereses fijos bastante más elevados que la suma el Euribor y los diferenciales actuales.
En estos momentos, las nuevas hipotecas a interés variable se sitúan entre el 1% y el 2%, teniendo en cuenta el Euribor negativo y los diferenciales habituales. Por su parte, muchas hipotecas a tipo fijo se acercan al 3% e incluso lo superan en algunos casos.

Cuáles son las expectativas de futuro

Teniendo en cuenta antecedentes históricos como el vivido en Japón o la política seguida por la Reserva Federal Norteamericana, lo más probable es que los intereses establecidos por el Banco Central Europeo se mantengan bajos durante una larga temporada.

Por lo menos, no es factible pensar en un alza consistente de dichos intereses hasta que la economía de la zona Euro haya encadenado sucesivos ejercicios de crecimiento sostenido.

Dada la situación, lo más probable es que el sector bancario siga impulsando la comercialización de las hipotecas a interés fijo, con el fin de poder garantizar un rendimiento económico positivo.

Conviene señalar que determinadas entidades han comenzado a ofrecer contratos en los que el tipo de interés fijo sólo se aplica durante los primeros años, para después regresar a una fórmula de interés variable.

Ésta es una práctica que se está utilizando tanto en las hipotecas a interés fijo, como en las hipotecas a interés variable, las cuales establecen periodos de entre 12 y 24 meses, con un interés fijo.

Se trata de una estrategia un tanto cuestionable, dado que el propósito no es otro que lograr un interés positivo durante estos años de Euribor bajo mínimos, para después regresar a un interés variable.

En ese sentido, los bancos parecen estar apostando por un ascenso de los intereses en un periodo de alrededor de 2 años.

Sea cual sea la hipoteca que vayas a contratar, asegúrate de leer con detenimiento todas las condiciones, especialmente las referidas al tipo de interés aplicado. Sólo de esa manera, podrás comprobar lo que realmente vas a pagar a lo largo de la vida de tu contrato.

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