El economista digital

¿Por qué las franquicias son una opción de negocio que no se debe obviar?

Existen muchas personas que tienen una vocación emprendedora, sin embargo carecen de un proyecto original que quieran llevar a cabo.  Para todas esas personas que tienen ese espíritu de dirigir un negocio siempre existe la opción de montar una franquicia y, para ello, es interesante y útil poder contar con las experiencias de otros, como recoge la sección de opinión de Mail Boxes Etc, donde se comparten diversos testimonios, tanto desde el punto de vista empresarial como personal y social.

franquicias


Iniciar un negocio desde cero no es fácil. Dependiendo de su naturaleza, se requerirá una inversión inicial y los primeros tiempos se deberán concentrar los recursos tanto materiales como inmateriales, para conseguir captar clientes, aumentar ventas y tener un cierto retorno. Para ello, además, se tendrá que contar con un buen equipo humano que dé un buen servicio al cliente, favorezca las ventas y consiga transmitir una imagen de marca, una cultura de empresa positiva que el consumidor o cliente sepa apreciar para que, satisfecho, pueda recomendar a otros.

La complejidad de este entramado, dependerá del tipo de negocio, ya que no son los mismos los factores que se tienen en cuenta cuando se habla de abrir un bar (licencia, alquiler o compra del local, gestión de stock, etc) o realizar actividades de consultoría como autónomo.

Un modelo que se caracteriza por minimizar el riesgo del emprendedor es el de elegir montar una franquicia. La principal ventaja es, justamente, que el experimento y el esfuerzo inicial ya se ha realizado. Es un negocio, una marca o un servicio que ya ha sido validado por los consumidores o clientes potenciales, y, a menudo, reconocido y valorado. En este sentido, aquellos emprendedores que no estén seguros de tener un proyecto que pueda tener rentabilidad a medio plazo, contemplar la idea de convertirse en franquiciado puede ser una buena opción, ya que los pasos iniciales ya han sido dados y de las campañas de marketing y captación de cliente a nivel general se ocupa la empresa matriz.

Aparte del ahorro en actividades y campañas de marketing y comunicación corporativa, otra de las ventajas es la innovación. Será la marca quien haga la inversión en nuevos productos, nuevas soluciones o nuevos servicios y los que marquen las pautas para presentar las novedades a los clientes. En este sentido, el franquiciado podrá tener un catálogo de productos dinámico sin necesidad de invertir él mismo tiempo ni recursos económicos en la investigación y el desarrollo, acotando, asimismo, la responsabilidad de la aceptación del mercado.

En cualquier caso, por ejemplo, si se pone en marcha una franquicia de ropa, independientemente de que la marca haga una campaña de marketing y publicidad a nivel local, el emprendedor será el responsable de atraer a los compradores potenciales a su tienda, que estará ubicada en un lugar específico que, previamente, ha tenido que elegir él también tras un estudio de mercado.

Decantarse por una franquicia es una opción más segura frente a iniciar un proyecto propio, pero esta aventura, a pesar de que el emprendedor cuente con muchas herramientas e instrumentos en los que apoyarse, también requiere esfuerzo, energía y valentía.
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