El economista digital

Hamburguesas y banca tradicional, menos la rapidez, muchas cosas en común

Se habla (y se escribe) mucho sobre la disrupción FinTech y la participación de nuevos protagonistas en el sector financiero. La llegada de nuevos productos y servicios financieros y la orientación al cliente, dando lugar a una especie de “clientecentrismo”, gracias al cual, tras muchos años en el sector financiero, el cliente pasa a cobrar igual o incluso más relevancia que el producto o servicio.

De no poder elegir, a poder incluso influenciar en los productos y servicios ofertados


El sector financiero en España de hace unos años, no puede considerarse un monopolio, ni tampoco un mercado de competencia monopolística (no existían muchos competidores que ofrecieran productos diferenciados, sino pocos competidores que ofrecían productos muy similares), podemos hablar entonces de un mercado con pocos competidores con poder de monopolio (¿oligo qué?).

¿FinTech y/o Bancos? Qué elegir (cuando tienes donde elegir)


La banca tradicional en España se parecía al sector de las cadenas de comida rápida. Todos conocemos a las tres o cuatro enormes cadenas, que ostentan la mayor cuota de mercado y que se caracterizan por… ¡Ofrecer productos estandarizados!

Si vas a McDonalds pides un Big Mac, si vas al Burguer King un whopper, si vas al KFC un cubo lleno de pollo frito y si acudes al Telepizza, la nueva vulcano.

En todas ellas sabes lo que compras, sabes que el servicio será rápido (en la banca tradicional esto es justo, al contrario, pero parecía una tradición el servicio lento con un asesor financiero/comercial vendiéndote los productos en la sucursal) y conoces el precio.
En la banca tradicional, ocurre lo mismo, si vas al Santander pides la cuenta 1,2,3, si vas al BBVA pides el depósito azul y si vas a Bankia, pides preferentemente nada (que ya sabemos que el Estado no regala ni los bolis).

hamburguesas y banca


Con el FinTech hemos pasado de tener 4 cadenas de comida rápida a poder comer en restaurantes con 3 estrellas Michelin (más eficientes, mejor servicio y en general… más caros)

Las FinTech proporcionan un menú a la carta, desde casa, 100% online y sin complicaciones. Nada de colas de espera ni perder el tiempo.

Pero todos sabemos lo que pasa cuando vamos a un 3 estrellas Michelin a comer de menú (nada de ofertas de “menú degustación”) que nos resulta saliendo caro, muy caro, pero cuando nos preguntamos ¿repetiría la experiencia? La respuesta en la mayoría de los casos es sin dudarlo.

Las FinTech son el movimiento “slow food” con servicio rápido y los bancos tradicionales son las franquicias de comida rápida con servicio lento.

La respuesta a la pregunta, ¿FinTech y/o bancos? ¡Los dos!


Por suerte, al igual que la comida rápida y la comida casera (o de un 3 estrellas Michelin), los productos y servicios financieros de las compañías FinTech y los de las entidades bancarias tradicionales, no son sustitutivos sino complementarios.

Es posible tener un depósito de un banco y utilizar una app de pagos móviles de una startup FinTech.
Al igual que puedes comer en un 3 estrellas Michelin y tomar de postre un McFlurry.


Compartir en Google Plus