¿Cómo puedo gestionar mis deudas?

Todo el mundo se atreve a enseñar técnicas de ahorro, pero muy pocos los osados que se aventuran a mostrar técnicas sobre la gestión de deudas.

Lo cierto es que un elevado número de hogares españoles tienen algún tipo de deuda, ya sea en forma de hipoteca, préstamo personal o un préstamo de algún familiar o amigo.


El resultado óptimo sería no tener endeudamiento, o en caso de tenerlo, que no suponga un problema que nuestras finanzas personales no pueden asumir.



Si has contraído una o varias deudas, aquí tienes una serie de consejos que te resultarán de utilidad para poder devolver el dinero y sanear tu situación financiera:

Aprende a priorizar

En el caso de que tengas diferentes deudas contraídas, prioriza y liquida antes aquellas que tienen un mayor coste en términos de intereses. De esta forma, irás teniendo pendientes las deudas más baratas, por lo que te resultará más fácil afrontarlas.

Aumenta tus fuentes de ingresos

Una deuda no tiene por qué ser necesariamente un problema, siempre y cuando tengamos capacidad de pago para reembolsar el importe de la misma cuando se nos exija por parte del prestamista. 

Busca incrementar tus fuentes de ingresos de tal forma que las deudas representen un porcentaje inferior de tu renta.

¿Tienes una casa desocupada con la que has contraído una hipoteca? Alquilarla te ayudará a cubrir parte de la deuda mensual.

Consulta a un asesor financiero

Tener otro punto de vista sobre tu situación financiera te puede ser de utilidad a la hora de enfocar la gestión de tu endeudamiento. Un asesor financiero puede ser una buena opción.
Además, te podrá aconsejar acerca de cómo dejar de figurar en ficheros como Asnef una vez hayas devuelto el importe de tus deudas.

No “quites una deuda con otra deuda”

Es una opción realmente mala, ten en cuenta que las entidades financieras tienen en cuenta tu evaluación crediticia. Ésta será peor cuando ya tienes un préstamo vigente, solicitar un préstamo para saldar otro cuando el segundo tiene unas condiciones menos ventajosas se traduce en un resultado, misma deuda con mayores dificultades para pagarla.
Renegocia las condiciones del préstamo (siempre que te sea posible)

Los tipos de interés y el Euribor están en niveles muy bajos. En caso de que tengas la opción de renegociar las condiciones de la deuda contraída con el banco o entidad financiera que corresponda, es sin duda una buena opción.

Cerciórate de que tu calificación crediticia ha mejorado desde que contrajiste la deuda, en caso contrario puede que obtengas un efecto no deseado, que el prestamista se plantee aplicar mayores tipos, debido a que tu riesgo de impago sea mayor. (En términos generales esta opción es poco probable, puesto que deben respetar el contrato original, pese a esto, intenta mejorar su calificación crediticia continuamente, recuerda que quieres saldar tus deudas no ampliarlas).

Si no puedes pagar a tiempo, aplica prórrogas

Una prórroga te dará la oportunidad de ganar algo de tiempo, en lugar de que se te apliquen de forma automática intereses de demora por impago.

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