Alpha y Beta, conceptos importantes para elegir un fondo

¿Cómo puedo elegir el mejor fondo de inversión?


rentabilidad



Sin duda esta es una de las preguntas más repetidas entre miles de particulares que deciden dejar de tener su dinero ocioso en forma de ahorros y obtener una rentabilidad con el mismo.

Cada persona es única y cada inversor también, hay inversores arriesgados, que aman el riesgo y no les importa tanto la rentabilidad si no la adrenalina de la operativa, otros son más conservadores con sus operativas.

Sea cual sea tu perfil como inversor, hay dos conceptos que debes tener meridianamente claros antes de decidir en qué fondo de inversión destinar tu dinero.

Estos conceptos son el alpha y la beta de un fondo de inversión.


¿Qué mide la beta de un fondo?


La beta mide la sensibilidad de un fondo de inversión a los movimientos del mercado de referencia. Por ejemplo, si tienes un fondo de inversión compuesto por 5 activos, 4 de los cuales son de renta variable española, la beta indicará la sensibilidad de tu fondo a variaciones en el índice de referencia del fondo, que podría ser el Ibex 35.

¿Qué mide el alpha de un fondo?


El alpha va un paso más allá y actúa como indicador la rentabilidad extra que el gestor es capaz de ofrecer independientemente del índice de referencia. Con el alpha podemos conocer la habilidad del gestor de nuestro fondo de inversión en su particular pulso con el mercado.

Un alpha positivo indica que el gestor de nuestro fondo está haciendo un buen trabajo.

Veámoslo con un ejemplo práctico, en el caso de un fondo con una beta de 1,5 y un alpha de 0, encontrándonos en un mercado alcista con una rentabilidad media anual del 10%, nuestro fondo habría obtenido un 15%. Si por el contrario el mercado presenta una tendencia a la baja del 10%, habríamos perdido un 15% frente al 10% de caída del mercado.

Si el alpha es positivo entendemos que el gestor ha aportado valor, obteniendo una rentabilidad independiente de la aportada por el mercado de referencia de ese fondo.

Lógicamente, los cálculos del alpha y la beta siempre se realizan con datos históricos, por lo que los fondos con mayor recorrido, suelen ser los más estables, puesto que sus gestores disponen de más (y mejor) información sobre los comportamientos del mercado en general y del fondo en particular.

Casos particulares: Las ETFs


Este instrumento imita la evolución de un índice determinado, por lo que la beta tomará el valor 1 y el alpha el valor 0.

Como conclusión, destacar que de los dos conceptos mencionados en este artículo, el más importante para valorar qué aporta el equipo gestor es el alpha.






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