La tasa de participación de las mujeres en el mercado de trabajo esquiva a "La Gran Recesión" en España

La integración de la mujer en el mercado de trabajo desde finales del siglo XX y principios del siglo XXI es considerada sin duda uno de los grandes hitos en el difícil camino hacia la igualdad entre hombres y mujeres.

No obstante, a pesar de lo positivo de la inclusión, hemos visto cientos de casos de discriminación salarial hacia las mujeres en el mercado laboral, de hecho, las estadísticas más recientes siguen reflejando este hecho.

"La gran recesión" ha puesto en peligro el trabajo conseguido durante años. Cientos de miles de mujeres han visto cómo perdían su puesto de trabajo quedando en el paro. 

Sin embargo, en contra de las conclusiones precipitadas que pudiéramos sacar ex ante, lo cierto es que la participación de las mujeres en la fuerza de trabajo en España continúa su avance, creciendo incluso cuando la economía española atravesaba la mayor crisis económica vivida en años.

¿Qué analizamos en este artículo?

La evolución de la tasa de participación de las mujeres (de una edad comprendida entre los 15 y 64 años) en el mercado de trabajo en el período 2006-2014, centrándonos sobretodo en el caso español.

¿Qué nos dicen los datos?





Atendiendo a las estadísticas más recientes de la base de datos del Banco Mundial, la tasa de participación de las mujeres en el mercado de trabajo español se situó en el 68,5% en el año 2014, por delante de Francia, aunque por detrás de Alemania y Reino Unido.

La media mundial se situó en el 55,3%, debido a la predominancia de estereotipos machistas en países en vías de desarrollo que dificultan la participación de la mujer en la fuerza de trabajo.

¿Cómo podemos explicar este fenómeno?

Esta situación, viene explicada en gran medida por los siguientes factores:

1.-La tasa de participación de las mujeres en el mercado laboral presenta una tendencia alcista en los últimos años, la crisis no ha supuesto un impedimento, al contrario, puede haber actuado como estímulo (un mayor número de mujeres pueden haber decidido incorporarse a la fuerza de trabajo por los motivos que indicaré en el punto 2).

2.-El efecto del "trabajador añadido": durante la crisis, muchos hombres han perdido su empleo en España, sus trabajos eran la principal fuente de ingresos de su familia. En aquellos hogares en que las mujeres no jugaban un rol activo en el mercado de trabajo, éstas pueden haber optado por incorporarse al mismo, consiguiendo un empleo y pasando a ser su trabajo la principal fuente de ingresos de la familia. Una vez que el hombre de esta familia representativa encuentre trabajo, la mujer no abandonará el suyo (por lo tanto no dejará de participar en el mercado laboral), jugando los dos un papel activo en el mercado laboral. Por lo que los efectos de la crisis pueden haber incentivado a una mayor participación de las mujeres en el mercado de trabajo.

3.-De participación activa en la educación a participación activa en el mercado de trabajo: cada vez son más las mujeres españolas que cursan estudios universitarios, con el propósito (además de incrementar el capital humano, como todo buen estudiante) de obtener un empleo una vez concluidos los mismos.

De modo que podemos afirmar que existe una correlación entre el número de mujeres que tienen acceso a la educación (especialmente en niveles terciarios), con su posterior participación en el mercado laboral.







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