¿Cómo amasó su fortuna Donald Trump?

Todos conocemos a Donald Trump como un excéntrico multimillonario que ha emprendido la carrera a la Casa Blanca de Estados Unidos con el partido republicano y que de momento parte como favorito frente a sus "adversarios de equipo", a los que no duda en descalificar a pesar de que sean de su mismo bando.

El padre de Donald Trump, que tenía un origen alemán, (sí, ese hombre que defiende a los "estadounidenses puros" no lo es tanto, aunque naciera en Nueva York) comenzó a especular en el mercado inmobiliario de EEUU.

El hoy principal favorito por el partido republicano, estudió en Wharton y tras esto, decidió ayudar a su padre en el negocio familiar, compartiendo oficina con él en Sheepshead Bay (Brooklyn, Nueva York).

Estuvo trabajando codo a codo junto a su padre durante cinco años, plagados de negocios y acuerdos vinculados al mercado de la vivienda.

El propio Trump afirmó en una ocasión: "mi padre fue mi mentor y he aprendido una tremenda cantidad de cosas sobre cada aspecto de la industria de la construcción de él".

Por aquella época, el mercado inmobiliario, no era el que conocemos hoy. La burbuja había comenzado a formarse, pese a todo, los Trump especulaban con pequeños complejos de apartamentos (de clase media), con los que consiguieron amasar sus primeros ingresos.

En 1971 es cuando Donald Trump comienza su apuesta por la promoción y construcción de edificios de lujo y superlujo, renombrando la compañía como "The Trump Organization"

En 1997 la  Trump International Hotel & Tower (conocida como "la torre Trump") abrió sus puertas al mundo. 



En 1999 falleció su padre, que le dejó una herencia que rondaba los 200 millones de dólares. La fortuna de Trump ya era más que considerable en este momento.

Sin embargo, a pesar de su gran patrimonio, la gestión del mismo no fue siempre el punto fuerte de Trump. De hecho, es su capacidad innata para hacer negocios (perfil comercial, no de gestión de activos) lo que le ha catapultado hacia el éxito. Su propio padre, Fred C. Trump ya destacó esta habilidad al afirmar "algunos de los mejores acuerdos fueron realizados por mi hijo, Donald...todo lo que toca parece convertirse en oro".

Es aficionado al golf, y como no podía ser de otro modo, dispone de una de las mejores colecciones de objetos de este deporte del mundo.

El Legado de Donald Trump

Sus aspiraciones se centran en hacer historia convirtiéndose en presidente de Estados Unidos, en cuanto a su legado empresarial, todo apunta a que sean sus hijos los que lo gestionen, continuando de este modo con la multimillonaria tradición familiar.





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