Parecen bancos, operan como bancos, pero no son bancos



La  "Banca en la sombra" no para de crecer

El FinTech presenta numerosas ventajas, sin embargo hay un aspecto negativo que afecta a la reputación de las marcas que operan de manera legal y fomenta la competencia desleal tanto entre empresas del sector como con compañías del sector bancario tradicional.
Dicho aspecto negativo es la falta de regulación en el mercado. Antes, era más sencillo localizar los “chiringuitos financieros”, ahora todo se ha vuelto más complejo.
Cualquiera con conocimientos de programación puede crear una página web que parezca la de un banco, tenga nombre de un banco, opere como un banco y sea un auténtico timo.
Esta modalidad de “hacer banca” es conocida como shadow banking (Banca en la sombra) y al margen de las opciones de maniobra (al borde de la legalidad en muchos casos) que ofrece para aquellos que la practican, de la presunta competencia desleal y de los casos de estafa que se ocultan en las sombras, hay un problema esencial, la FALTA DE REGULACIÓN.






Si vamos al origen de la crisis financiera más reciente (la de 2007) en el marco de la historia económica, encontramos un problema de falta de regulación, una liberalización excesiva del sector, que dio lugar al escándalo de las hipotecas subprime y a situaciones de riesgo moral. En el caso de España, cuando el Gobierno, rescató a Bankia (actuó a modo de seguro de pérdidas, algo impensable en países como EEUU).

¿Cómo diferenciar qué es y qué no es “shadow banking”?

Esa es la principal dificultad. Existe un abierto debate sobre el concepto y qué abarca y qué no, incluyendo los distintos tipos de actividad del sector.
La definición que más se acerca con la realidad, es la proporcionada por el Financial Stability Board (FSB):
“Sistema de intermediación crediticia compuesto por entidades y actividades que quedan fuera del sistema bancario tradicional”.

El 12% del total de activos que hay en el mundo están en manos de la “Banca en la sombra”

Uno de los principales riesgos que presentan las empresas del sector radica en el hecho de que solicitan dinero a corto plazo para conceder préstamos en un largo plazo de tiempo.
Fondos Monetarios, ‘Hedge Funds’ o ‘Crowdfunding’, los banqueros del siglo XXI en un sector que necesita incrementar su regulación, para evitar cometer errores del pasado.
Antes de atender al binomio riesgo/rentabilidad debe imponerse el arbitraje regulatorio, para evitar que empresas indeseadas aprovechen “la sombra” para llevar a cabo actividades ilegales.
Ya hemos padecido (y seguimos padeciendo) los efectos de la ‘gran recesión’, no demos rienda suelta a una ‘gran depresión’


Compartir en Google Plus

0 comentarios :

Publicar un comentario en la entrada