La discriminación (por perfil de votante) de las cartas electorales del PP

Marketing de captación de votos


Cada mandato, independientemente del partido político que gobierne, está plagado de medidas impopulares, muchas de ellas no son del agrado de aquellos que votaron a sus representantes, ni siquiera figuraban en el programa del que tanto alarde hacían los candidatos en plena campaña electoral. O tal vez, figuraba incluso todo lo contrario.

Tras 4 años de políticas de austeridad y recortes en las partidas de gasto que deberían ser intocables (sanidad y educación), llega el momento de regalar los oídos de los votantes potenciales.

No importa que hayan sufrido o padecido en buena parte por dichas medidas, que incluso hayan perdido su empleo, se vieran obligados a emigrar al extranjero, o a pesar de haber concluido sus estudios superiores (carrera universitaria) se vean incapaces de incorporarse al primer empleo en el mercado de trabajo.

Uno de los problemas de la democracia, radica en el hecho de que el interés individual de sus representantes va primero y el interés colectivo después, de ahí la multitud de tramas de corrupción (y tal vez explicadas por la maldad en la naturaleza humana).

El Partido Popular ha ido un paso más allá en el proceso de captación de votos, realizando una segmentación de mercado, de tal modo que discrimina (por perfil de votante) a través de sus cartas electorales.

Cuando recibimos el correo con la propaganda electoral, damos por hecho, que se trata de una carta estandarizada, con el mismo mensaje para todos los votantes.

Sin embargo, el PP ha creado al menos dos modelos de carta, una para los menores de 25 años (jóvenes) y otra a un público adulto, la que expongo en este artículo, fue enviada a una persona mayor de 45 años.

Cuando comparé una carta con otra, aprecié que hay párrafos completamente distintos, con un lenguaje diferente, enfocado a un público que para nada es el mismo.

Estos son los dos modelos de carta:





En la carta enviada al menor de 25 años, podemos leer:

"Os ha tocado vivir la peor crisis de los últimos 50 años, y sois los únicos que podéis decir, con toda autoridad, que no habéis sido más que víctimas. Muchos pensaréis que la sociedad os ha fallado. Y, sinceramente, es muy difícil decir lo contrario".

Como puede apreciar el lector, el lenguaje está muy cuidado, descargando culpas sobre la sociedad y no los dirigentes políticos.

Este párrafo, no existe en la carta a mayores de 45 años.


Siguiendo con el juego de "las 7 diferencias", en la carta al menor de 25 años, hay una frase que dice:


"Y aunque esto pueda parecer algo lejano, es la única base sobre la que los jóvenes españoles podréis construir vuestro futuro".

Esta frase es reemplazada en la carta al mayor de 45 años por la siguiente:

"Y aunque esto pueda parecer algo lejano, es la única base real sobre la que podremos asegurar el bienestar de todos"

Por último, en la carta al menor de 25 años, podemos leer en el quinto párrafo:

"y la creación de puestos de trabajo es la forma de seguir aumentando los recursos para becas, impulsando las políticas de empleo, formación y emprendimiento juvenil, bajando los impuestos y mejorando en cultura, sanidad, educación, medio ambiente y tantas otras áreas"

Habla de seguir aumentando los recursos para becas, cuando durante esta legislatura han experimentado recortes sustanciales junto al incremento de las tasas (y también precios públicos) universitarias.

En la carta al mayor de 45 años, no leemos la palabra becas, ni tampoco formación, ni emprendimiento juvenil, pero sí pensiones:

"y la creación de puestos de trabajo es la única forma de seguir aumentando las pensiones, bajando los impuestos y mejorando en cultura, sanidad, educación, medio ambiente y tantas otras áreas"

La carta está perfectamente redactada dentro de una definida estrategia de marketing de diferenciación de público objetivo para captar votos, escudada bajo el lema "España en serio".

Cuándo comencé a leer las cartas, parecía que estaba leyendo las confesiones de Rajoy, sus disculpas por la mala gestión, o al menos porque podía haber hecho algo más o al menos diferente.

Pero nada más lejos de la realidad, tras la sinceridad del segundo párrafo de la carta a la persona mayor de 45 años, el equivalente al tercer párrafo de la carta a la persona con menos de 25 años (con el que el lector baja la guardia). Llegan las medidas populistas del cuarto párrafo (carta >45 años) hablando de aumento de las pensiones, bajada de impuestos y mejorar en cultura, sanidad, educación y medio ambiente, curiosamente, áreas en las que no dudó a la hora de sacar las tijeras y recortar en los presupuestos.

Lo mismo ocurre en el quinto párrafo (carta <25 años) hablando de becas, formación y emprendimiento juvenil.

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