Dónde está el "New Deal" de Varoufakis?



El victimismo es propio de aquellos individuos que en situaciones adversas, en lugar de buscar políticas innovadoras, arrojan la toalla a la primera de cambio.

El ministro de finanzas griego, Yanis Varoufakis, publicó en su cuenta de twitter el pasado fin de semana, el siguiente mensaje:

"Son unánimes en su odio hacia mí. Y yo doy la bienvenida a su odio"

La cita, procede de una expresión pronunciada por el que fuera presidente de Estados Unidos, Franklin D. Roosevelt y promotor del New Deal.

El New Deal, fue un conjunto de medidas de reactivación económica y creación de empleo para intentar paliar los efectos de la gran depresión de los años 30, desencadenada tras el crack de 1929, llevada a cabo por Franklin D. Roosevelt.

En ese período, no había prestaciones sociales de ningún tipo, por lo que perder el empleo, significaba perder la forma de subsistir (hecho que explica el elevado índice de suicidios en la época).

Varoufakis y el gobierno de Tsipras, se han caracterizado desde su llegada al poder por intentar eludir el pago de la deuda y llevar a cabo políticas que incrementen el gasto público.

Pero debemos tener en cuenta los siguientes factores:

-La Grecia actual no es EEUU en 1933-1938: depende de la Unión Europea y tiene unos niveles de deuda desorbitados, además dista mucho de tener un poder de arrastre como el de la primera potencia mundial. Si cae Grecia, cae Grecia, no el mundo.

-La gran recesión no es la gran depresión: a pesar de tener niveles de desempleo similares en algunos países (o incluso superiores), ahora existen sistemas de subsidio y prestaciones sociales de carácter público, que garantizan un nivel mínimo para los desempleados.

-Varoufakis no es Roosevelt: sus propuestas a diferencia de las del presidente norteamericano no son viables y por si fuera poco no tiene ni apoyo ni financiación para llevarlas a cabo.

Además, aunque la mayoría de economistas reconocen que el New Deal tuvo considerables efectos sobre la creación de empleo en EEUU, no fue hasta la carrera armamentística previa a la segunda guerra mundial cuando se superaron los terribles efectos de la gran depresión.

Por lo que, señor Varoufakis, no conspire y diga que hay odio hacia usted, pues no lo hay. Todos formamos parte del mismo equipo, y como tal debemos cumplir las reglas.

Pague la deuda.


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