¿Qué pasa con la deuda pública del rescate a la banca? 30.000 millones de euros de deuda pública en el aire



He visto que ha surgido un reciente debate en torno a la cuestión del tratamiento de los DTAs (Deferred Tax Assets) también conocidos como créditos fiscales, en dos Blogs que a diferencia de muchos medios de prensa buscan preservar el rigor y la validez de sus análisis, GurusBlog y El Blog Salmon.

Desde El Economist, me sumo al análisis de esta cuestión, pues me parece muy relevante y lo considero un maquillaje de cuentas en toda regla por parte del Ejecutivo español.

Con la llegada del rescate a la banca, por la friolera de 30.000 millones de euros, el importe del gasto se incluyó en otra partida de tal modo que los DTAs no computaban como déficit público.

Los bancos y empresas pueden emplear dichos DTAs para deducir sus impuestos futuros, pero como bien indican desde El Blog Salmón, se dan dos situaciones en las que el Estado los cubrirá de manera directa:

  1. En caso de que la entidad se declare insolvente.
  2. Los DTAs que no hallan sido empleados para reducir impuestos sobre beneficios futuros, transcurrido un período de 18 años también deberán ser cubiertos por el Gobierno.

Los dos factores mencionados anteriormente al ser considerados como "garantías" deben considerarse como aumentos de la deuda total del país.

Es en estos dos puntos donde Eurostat podría cuestionar el cómputo de las ayudas fiscales a la banca española.

¿Qué implicaría si se tienen en cuenta estos 30.000 millones en las estadísticas de deuda pública?.

  1. Enorme incremento de la deuda pública.
  2. Aumento de la ratio Deuda Pública /PIB


Es decir, peores estadísticas macroeconómicas de los niveles de deuda que podrían traducirse en un nuevo ataque de los mercados financieros.

Financiando el Riesgo Moral:

Los DTAs han sido los mecanismos de garantía de pérdidas de la banca (en caso de que se declare insolvente) por parte del Estado, incurriendo en una situación de riesgo moral. Dando incentivos el Estado al sector bancario privado a que asuma riesgos innecesarios, al estar sus pérdidas en caso de insolvencia aseguradas.

De modo que en última instancia, el ciudadano está pagando el rescate a la banca y los ataques a la deuda española (que por fortuna se han relajado en los últimos meses).

Esperemos que llegue pronto la Unión Bancaria y que sean los accionistas los que paguen los excesos de la banca, tal vez así, piensen dos veces antes de actuar.

Respecto a la ética de que un aval compute como déficit o deuda. La ética se perdió ex ante cuando el Estado financió el riesgo moral, ex post lo tenemos crudo los ciudadanos de a pie.



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