Educación Pública sí, gracias



Resulta en contra de cualquier principio ético y moral que en la actualidad el Estado asegure las pérdidas de la banca mientras recorta en sanidad y educación pública.

Viene a ser algo así como gastarse 300 mil euros en un super deportivo último modelo con la mayor cilindrada del mercado a costa de recortar el gasto en productos de primera necesidad como la leche, el pan o el calzado.

Y es que el Estado, cuyo ejecutivo critica la especulación, subvenciona el riesgo moral en grandes dosis, mientras que no subvenciona, lo que sí debiera, la educación y la sanidad a aquellos que menos recursos tienen.

Da lo mismo que el presidente se llame José Luis Rodríguez Zapatero o Mariano Rajoy , la hipocresía triunfa en una institución, el Estado, el Sector Público, la Hacienda Pública, como quieran llamarlo, que surge para equidistribuir la renta y los recursos y corregir los fallos del mercado, no crear más fallos, no actuar como otro mercado.


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